
Hatha Yoga
Para empezar sin lastimarte.

Antes de cualquier postura — una respiración.
Un minuto. Lo más importante antes de empezar.

Vanessa Sandoval — 60 segundos
“Lo que el yoga es de verdad.”
Para quien se toma en serio su práctica.
Para principiantes que quieren empezar bien y para practicantes con años que buscan profundidad real. Para quien entiende que asanas, pranayama y filosofía son un mismo camino. Para quien quiere una maestra, no más videos.
Si buscas yoga aprendido en dos semanas y empacado para Instagram, hay opciones más populares.
Encuentra tu camino
Cuatro formas de empezar. Elige la que se parezca a ti hoy — más adelante puedes cambiar de camino.
Quiero probar primero.
Una clase completa, gratis, sin tarjeta. La forma honesta de saber si esta práctica es para ti.
Tengo una condición que cuidar.
Lumbar, ansiedad, rodillas, embarazo — secuencias y precauciones específicas, no yoga genérico.
Quiero un curso estructurado.
Programas de varias semanas con dirección clara. Para profundizar en algo específico — no para pastorear videos sueltos.
Estoy lista para suscribirme.
Acceso completo — biblioteca, cursos, clase en vivo mensual, rutinas personalizadas. Una sola decisión.
Si todavía no sabes cuál — empieza por la clase gratis. La práctica te va a decir.
Lo que dicen sus alumnas
Cinco mujeres, entre dos y seis años con Vanessa. Esto es por qué.
“Antes tomaba clases en otros lugares, pero desde que encontré Aimah Yoga ha sido un pilar. Algo profundo — me enseñó a conectar conmigo, me ayudó a acompañar mi duelo, encontrar perdón, amor y felicidad. Físicamente: más fuerza, flexibilidad y confianza.”
“Antes hacía actividad física pero era menos consciente del movimiento. El yoga me ha ayudado a relajarme y bajar la ansiedad. Me concentro y practico con confianza en mi cuerpo, y mis movimientos se sienten más seguros.”
“Buscaba una disciplina de bajo impacto en mis rodillas pero que me hiciera sentir que trabajaba mi cuerpo. Descubrí que sí soy flexible — algo que no creía. Con la constancia, mis brazos se tonificaron y mi cuerpo se sintió más fuerte y capaz. Y emocionalmente: descubrí que sí tengo la capacidad de concentrarme en el momento presente.”
“Antes no hacía ninguna actividad física. Empecé a practicar yoga con Vane y ahora tengo más conciencia de mi cuerpo, mejor postura, menos dolor de espalda y mucha más flexibilidad. A nivel personal me ayudó a tener más paciencia conmigo, a no pensar y actuar impulsivamente.”
“He practicado yoga desde los 28 años. Desde que practico yoga aquí, puedo mantenerme presente con una respiración más estable. Además, mi forma de ver la vida ha cambiado. Sé que estoy trabajando no sólo a nivel físico, sino a un nivel integral — trabajo mi mente y mis emociones.”
En semanas se nota. En meses se acomoda. Más adelante, empieza la práctica de verdad.
Y si no — la calma del final del día se va volviendo más rara. El cuerpo se acomoda a no soltarse: los hombros, la respiración, el sueño que cuesta más asentar. No es urgencia. Es que cada mes que no, vas quedando un poco más lejos de la versión de ti plena.
Las primeras semanas
Diez minutos de respiración guiada al final del día y duermes distinto. Una clase de 20 antes de empezar y la cabeza llega más despejada a la primera junta. Eso es lo primero que vas a notar.
A los meses
La espalda baja deja de avisarte cada mañana. La respiración llega más profundo sin pedirla. Las posturas que parecían imposibles se vuelven simplemente difíciles — y después dejan de serlo.
Más adelante
La misma clase que hiciste hace tres meses te enseña algo nuevo. Empiezas a notar la diferencia entre hacer una postura y habitarla. Ahí es donde el yoga deja de ser ejercicio.
Y un día notas que llevas dos años practicando.
Tu primera clase gratis · sin tarjeta · 30 días de garantía

Donde practicas
¿Yoga en casa, en serio? Sí. La práctica completa, hecha donde realmente cabe en tu vida — entre la cocina y el cuarto, en los veinte minutos que tienes, en la pantalla que tengas a la mano.
Suave si tu espalda lo necesita. Fuerte si quieres sudar. Quieto si necesitas calmar la mente. El plan se adapta a ti — no al revés.

Hatha Yoga
Para empezar sin lastimarte.

Yin Yoga
Pausa, no esfuerzo.

Vinyasa Flow
Sudar y sentirte fuerte.

Meditación
Cuando la mente no se calla.

Yoga Prenatal
Para el cuerpo que crea otro.
Las clases grabadas son la base. Pero la práctica se sostiene por todo lo que pasa alrededor — la rutina que se ajusta a tu día, la maestra que te ve, el camino que llevas.
Le dices cómo está tu cuerpo y cuánto tiempo tienes — la clase se compone alrededor de eso, no al revés.
Espalda, estrés, flexibilidad, pranayama.
Por nivel, duración y enfoque.
Vanessa abre Zoom con un grupo chico. Le muestras la postura que no te sale, te ve, te ajusta. Si no asistes, queda grabada.
WhatsApp privado con ritmo: Vanessa abre el lunes, escucha el miércoles, cierra el viernes. No es un chat, es una práctica colectiva.
La misma voz. Tu práctica deja de mudarse.
Tu historial visible, sin que tengas que llevar la cuenta.
Las clases que te funcionaron, listas para volver.
Talleres completos de Vanessa — postura, hombros, espalda — incluidos sin costo extra mientras eres miembro.

Vanessa
E-RYT 500 · RPYT · Yoga Alliance
La maestra detrás del método
Cuatro lados del yoga que Vanessa puede mostrarte, según hasta dónde quieras llegar:
“Buscaba un estudio donde aprendiera de su filosofía y pudiera avanzar. Aimah ha sido este lugar.”
“El mejor lugar de yoga al que he acudido. Vanessa es espectacular en la enseñanza de esta disciplina ancestral.”
“Encontré estas clases por casualidad y estaba encantada todos los días.”
La oferta
Una sola membresía. Sin niveles, sin upsells. Una clase completa gratis — la que tú elijas, sin tarjeta — y si después de pagar decides que no era lo tuyo, te devolvemos cada peso a los 30 días.
La membresía
$7,900 facturados una vez al año
Una clase gratis, la que tú elijas — sin tarjeta.
30 días para probarlo. Si no es lo tuyo, devolución completa.
Una clase gratis, la que tú elijas — sin tarjeta.
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La primera clase está del otro lado del botón.